Hoy no sabía que esperar. Como ya había visto El labarinto del fauno, estaba curiosa en que nueva perspectiva podía ver esta vez.
Algo curioso que noté es que, igual que la primera vez que vi la película, Ofelia me fastidia. Le dan instrucciones específicas y ella no las sigue. Sale al bosque sola, en la oscuridad, aunque Mercedes le había dicho que era peligroso. Quizás porque yo no era una niña curiosa, me molesta los niños que insisten en investigar.
Sin embargo, al ver la película una segunda vez, pude notar cosas como el uso del color y el sonido en la película. Dos ejemplos que me vienen a la mente es cuando Ofelia baja al laberinto los colores cambian de azul y verde y negro, a rojo, amarillo, y anaranjado. Fue muy interesante también la observación en clase del color verde del vestido de Ofelia. También, todos los sonidos de la tortura son muy pronunciados. Pero el más interesante es los sonidos cuando el capitán se hace las puntadas en la cortada de la cara. Hasta ahora, tantas horas después puedo oír el sonido.
Es muy impactante el uso de la violencia en la película. Es una violencia tan extrema y cruel. Sinceramente no podía ver la pantalla.
Ya he visto a Como agua para chocolate. Espero que le encuentre una perspectiva nueva a esta película también.
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